Diario de un huelguista: Paranoia

Afortunadamente, hoy han venido los escuadrones Gamuza y Aspirador y han reducido los enemigos hasta niveles más que aceptables.
Desafortunadamente, hasta dentro de una semana no volverán a pasar por este sector para ayudar.

La tripulación comienza a estar paranoica. Tras la ayuda recibida, el resto de habitáculos comienzan a verse como enemigos agresores que tratan de conquistar nuestro reducto de resistencia, y los enemigos, estando aún no preparados y en forma reducida, comenzarán a reunir sus tropas y aglutinarse en un ejército de bolas con el fin de conquistar también estos horizontes.
Se están preparando… lo sé… y tendremos que fortificarnos otra semana hasta que vuelvan los refuerzos, a sabiendas de que, para entonces, sus ejércitos serán aún mayores y que, con el tiempo, serán cada vez más grandes y más grandes sus bolas de residuos.

Como defensa sólo contamos con una puerta de madera prensada que se interpone entre nuestros dominios y el resto de habitáculos.

Que todos los dioses guiados por Ajax Pino nos amparen y guarden nuestras almas entre sus espráis enceradores de suelos.

Lo peor está por llegar…

3 thoughts on “Diario de un huelguista: Paranoia

  1. Hola Ishinay, parece que va en serio. Me recuerda mis viejos tiempos de estudiante, cuando se compartía la vivienda. Todos tenemos algo bueno que ofrecer, en la convivencia hay que buscar lo bueno de cada uno. Seguro que Putoguarro tiene alguna cualidad de la que le podéis sacar ventaja, y él no tendrá inconveniente en dárosla. Cada uno tendrá algo especial distinto a los demás, algo con lo que podrá mejorar la convivencia entre el grupo.
    Lo de la huelga no te lleva a ninguna parte, de tu actitud tú serás el más perjudicado, porqué tú eres el que necesita la limpieza, Putoguarro ni se enterará, lo único que notará es que tú no estás agusto, pero él no podrá hacer nada porque le estás pidiendo un imposible. Busca alguna cualidad positiva de Putoguarro que te benefície a ti y trata de aprovecharte de esa cualidad.
    Un saludo.

  2. ¡Dios mío! ¡Qué alarde de imaginación! Este tipo de redacción no se te ocurriría con una casa impoluta xDDDDD ¡Ánimo, ánimo!

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